¿Quién protege a los desprotegidos?

En las últimas semanas Cañuelas ha sido noticia en los medios locales, provinciales, y nacionales, debido al brote de COVID- 19 sufrido en el Dardo Rocha. Estos acontecimientos me obligaron hacerme la pregunta de quién protege a los desprotegidos, cuando el sistema de salud, burocrático e ineficiente no puede dar respuestas satisfactorias. 

El Dardo Rocha es un Hospital Psiquiátrico ubicado en Uribelarrea localidad de la Ciudad de Cañuelas. Hace aproximadamente un mes, sufre un brote agudo de COVID- 19 que afectó por lo menos a 26 personas, 11 del personal y 15 internos.

Ante el asombro de los cañuelenses los titulares de los distintos medios nos iban informando los avances de esta penosa situación.
“Dardo Rocha: ante el aumento de casos, mezclarán pacientes sanos y enfermos”
“Hospital Dardo Rocha: murió un segundo paciente en una semana”
“Según Zabala, la situación del Dardo Rocha era esperable”
“Murió otro interno, el cuarto en quince días"

Y al despedir al quinto interno, pasando del asombro a la conmoción, nos encontramos con otro titular, el que llegó al corazón de cada vecino, pero no estoy seguro, si al de las autoridades responsables también.

“Vidas detrás de un número” ¿Quiénes son los fallecidos del Dardo Rocha? Y allí nos emocionamos pensando en Chuchi, que no terminó su pan, en los saludos de Tito que ya no van a oírse, en Ricardo que ya no ayudará a hacer las camas, en Ezequiel que murió en su dormitorio del Dardo Rocha, agotadas sus fuerzas para pedir ayuda y en Jorge, que con su corcel imaginario, cabalgará hacia un lugar más digno, menos injusto.

Hoy el silencio, la indiferencia, la falta de responsabilidad y de gestión transparente despiden a Carlos Sánchez, quien estuvo internado en el Hospital Marzetti, recibió el alta el 28 de julio, para que la muerte, lamentablemente anunciada, lo encontrara desamparado entre las paredes del nosocomio.
Las autoridades ministeriales, municipales y del hospital que promovieron y avalaron la estrategia epidemiológica tendiente a generar un contagio controlado de la totalidad de los internos como publicaron en sus redes debido a que, por las características de estos pacientes, no poseían la capacidad de autoprotegerse ¿Qué controlaron? ¿Controlaron o experimentaron? ¿Tuvieron ellos la capacidad de protegerlos? Seis personas “que se fueron antes” como dijo el gobernador lo pone en duda.

Yo me pregunto: ¿Por qué si era esperable esta situación no se tomaron las medidas necesarias para evitarlas? ¿Hasta qué punto se cumplieron los protocolos de prevención? ¿Por qué si los pacientes presentaban factores de riesgo (sus muertes son la más triste prueba) no fueron tratados como tales? ¿Por qué nadie sale a dar explicaciones? Por qué no hay un plan B, ya que el plan A condujo a tantos “chicos“a muertes anticipadas.
No hablamos de una calle sin asfalto, cuya obra no se realiza porque no sabemos a qué municipio pertenece, hablamos de una institución provincial con funcionarios propuestos localmente para su gobierno, con la obligación remunerada de cuidar, educar y atender pacientes en su mayoría indefensos.
A las autoridades responsables, les pido que se hagan la misma pregunta que me hice, ¿Quién protege a los desprotegidos? Les pido que busquen una solución definitiva, que hagan lo que tengan que hacer para no seguir llenando titulares con números de fallecidos, son personas, como todos, con derecho a vivir y que sea dignamente.

BASTA DE MUERTES es el lema que proclamamos los cañuelenses para “los chicos” del Dardo.


Por Federico Sabino.